Cómo creé mi marca personal

Por Ernesto Jiménez · 13 octubre, 2011
Publicado en Diseño gráfico

Llevaba varios meses dándole vueltas a la idea de crear una marca personal con la que firmar unos textos de diseño que quería escribir.

Nunca me había planteado la posibilidad de escribir artículos más o menos técnicos sobre mi campo profesional. Tomé la decisión en el momento en que me di cuenta de que personas ajenas a la profesión mostraban interés cuando otros diseñadores hablábamos de nuestros asuntos. Supongo que mi corazoncito de periodista aún sigue latiendo y tiene ganas de difundir opiniones y reflexiones sobre el tema.

Dudaba si usar mi nombre real o un seudónimoLa primera decisión a la que me tuve que enfrentar fue la de qué nombre utilizar, si el mío real o algún otro seudónimo. En segundo plano también me planteaba en qué lugar quedaría la marca personal que creé en 2003, musikboy.
Tras mucho pensarlo, concluí que lo más honesto era ir con mi nombre real por delante. Esto me deja más expuesto pero también da más seriedad y entidad a mi nueva iniciativa de ser escritor de textos de diseño.
Así pues ya tenía un gran paso dado. Mi marca iba a ser Ernesto Jiménez.
Siempre me he considerado un entusiasta de la tipografía y los logos que me parecen mejor construidos suelen ser los que están basados sólidamente sobre una buena tipografía. Mucho antes de estudiar diseño ya cambiaba los formatos en los documentos que hacía en Word para el instituto. Cuando descubrí la familia Garamond desterré la Times New Roman como tipo por defecto. No he podido hacer otra cosa que recordar aquellos tiempos cuando me he visto experimentando ahora con la Garamond para mi nuevo logo. Me gustaba cómo quedaba la marca así, ernesto jiménez en garamond, en minúsculas, modificando el kerning y reduciendo el interlineado para crear dos líneas de texto que formaran un bloque consistente.

Ernesto Jiménez en Garamond

Texto en Garamond

Después pensé que sería interesante acompañar el nombre también de un imagotipo. Entonces exploré diferentes caminos, aunque siempre buscaba algún tipo de juego tipográfico. Finalmente dibujé tres cajas a modo de trazos de una E mayúscula contra la que recortaba una J mayúscula. Empecé situándola en medio de las cajas, pero me parecía demasiado evidente el juego EJ.

Cajas y una Jota

Intenté buscar una solución que aportara una forma más moderna, que rompiera el inmovilismo de las tres cajas tan rotundas. Encontré alguna opción interesante, pero había algo que no terminaba de convencerme.

Buscando un giro más atrevido, no muy convincente

Llevando la J al extremo derecho me daba una contraforma muy dinámica que fue la que finalmente decidí utilizar.

Por aquí estaba el camino

Pretendía crear una marca que tuviera un tono serio y que fuera, en la medida de lo posible, clásica pero moderno, después de todo lo clásico nunca pasa de moda, ¿no?

Una vez tuve claro el camino, tocaba la parte más técnica: compensar espacios, cuadrar tamaños, equilibrar texto e imagen y el tratado adecuado de la tipo (kerning, interlínea, etc.). A continuación os dejo algunas imágenes del proceso:

Variaciones de un mismo tema

Así llegué a la forma definitiva:

La (¿buena?) forma

He visto tanto mi nombre escrito durante todo el proceso que creo que tengo un empacho bastante considerable. De todas formas estoy muy contento con el resultado obtenido. Espero que también os guste a vosotros. Otro día comentaré el proceso de diseño de este sitio. Si queréis comentar cualquier cosa, estoy en twitter, facebook y en la sección de contacto.

Notas

∫. En la UMA, 2003

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