¿Está vivo tu sitio web?

Aprovecho que he realizado unos cambios en el diseño de mi página de inicio para compartir unas reflexiones sobre la viveza de la web. Estamos acostumbrados a oír que los sitios web son como seres vivos. El contenido debe fluir, crecer, estar siempre en movimiento. Sin contenido nuevo nuestro sitio perderá interés, no mantendrá la atención de nuestros lectores que volverán un par de veces, leerán lo mismo y se olvidarán de nosotros.

Contenido nuevo demanda diseño nuevoEsto lo tenemos claro, y sabemos cómo Google premia la creación de contenido nuevo y original. Pero ¿y el diseño? ¿Contratamos un diseño y se acabó? ¿Eso es todo? Creo que no. El diseño también debe ser un elemento vivo. Vale, vivo justamente de vender diseño pero me parece razonable y más o menos objetivo lo que estoy diciendo. De hecho el mismo contenido nuevo demanda diseño nuevo. Puede que en el campo del diseño editorial la relación sea más clara. Aunque la maqueta de una revista, por ejemplo, sea la misma de un número a otro siempre debe intervenir un diseñador porque siempre hay decisiones nuevas que tomar cuando trabajamos con un contenido diferente. En la web no debería ser diferente.

En un proyecto vivo las necesidades cambianEs muy difícil, por no decir imposible, que contemplemos todas las necesidades que vamos a tener en el futuro en el momento de hacer el diseño inicial de un sitio. Se me ocurren muchos ejemplos: una tabla de datos para un artículo que jamás pensamos que íbamos a necesitar, destacados para una sección de entrevistas que no existía cuando creamos el sitio, galerías de fotos que cambian en función de eventos, no sé, cada sitio web es un mundo (lo siento, 1and1, tu fórmula de vender plantillas web no vale). Las necesidades cambiarán y, por tanto, nuestro diseño también deberá hacerlo. Aparecen nuevas redes sociales, nuevos formatos que querremos incorporar a nuestros sitios. Estos avances también exigirán diseños nuevos o modificar los que estén en uso.

Todo esto hace referencia al plano más funcional del diseño pero hay otros aspectos que explican la importancia de rediseñar un sitio web. Estéticamente los sitios web caducan. Si tenemos un diseño bien pensado, una maqueta desarrollada con el contenido como elemento central, no siguiendo tendencias gratuitamente, nuestro diseño resistirá mejor el paso del tiempo. Aún así, no olvidemos que estamos diseñando para internet, donde el tiempo va a otro ritmo. Desde luego hay propuestas que perduran más que otros, como en el diseño editorial. Pero hasta las publicaciones más conservadoras –en imagen, no en política– introducen sutiles cambios al cabo de los años: un cambio ligero en alguna tipografía, un tratamiento de las fotos diferente, incorporación de color, cambio en el papel…

La tecnología también impone cambios en el diseñoTambién la evolución de la tecnología demandará cambios en las estrategias de diseño. La aparición de nuevos cacharritos aumenta el rango de tamaños de pantallas, resoluciones y, más importante: aparecen nuevos contextos en los que varía el modo de lectura, el modo del consumo de la información. El cambio es muy profundo, llegando a afectar incluso al fondo, al modo en que se redactan los contenidos. Mucho más afectará a la capa más superficial, a la capa de presentación de esos contenidos.

Luego está el mercado, la competencia. Si invertimos recursos y esfuerzos (dinero) en intentar diferenciarnos de la competencia, ¿vamos a quedarnos con un pobre plantillazo de web eternamente? Si haces esto, pronto no tendrás competencia, ninguna.

Diseñar y rediseñar un sitio web no es «montar un WordPress», igual que hacer una revista no es «usar un InDesign». El diseño está por encima del sistema que vayamos a usar. No todos los sitios tienen las mismas necesidades ni hay una única solución para un problema. Tampoco se trata de cambiar el diseño porque sí. Creo que partiendo de una base sólida la eficacia de nuestros contenidos en internet mejorará si cada cierto tiempo, regularmente, ajustamos elementos de nuestro diseño, añadimos detalles o modificamos lo que ya no sirve.

Bueno, sólo son pensamientos a raíz de haber hecho unos cambios mínimos en mi página. Son pequeños cambios (había probado unos textos que iban cambiando y se movían. Quedaban bien pero, uf, no tenían nada que ver con la línea de estilo que estaba planteada así que los deseché) pero me parece que han aportado valor al sitio.

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