Julia Cameron sobre cómo recuperar la creatividad (y proteger a tu artista interior)

Por Ernesto Jiménez -  
22 Oct

2020

Somos personas creativas. A la mayoría nos gustaría ser más creativos o sentimos que lo somos pero que nos cuesta dar rienda suelta a esa creatividad. Y lo necesitamos más que nunca. La creatividad resuelve problemas, ya sea para hacer bien tu trabajo, para mejorar tu vida en familia o para disfrutar un hobby que te apasione.

Dicen Tom y David Kelley en su libro Creative Confidence que "creer en tu capacidad creativa está en el corazón de la innovación". Y también que la creatividad no es otra cosa más que ser natural.

"No existe la palabra 'creatividad' en tibetano ni la acción de 'ser creativo'. La traducción más próxima es 'natural'. En otras palabras, si quieres ser más creativo, solo tienes que ser más natural. Olvidamos que en la guardería, todos somos creativos. Todos jugábamos, experimentábamos y probábamos cosas raras sin tener miedo ni vergüenza" (la traducción y las negritas son mías).

Aquí tenemos dos ideas que también recoge Julia Cameron: todos somos creativos y nuestra creatividad está en nuestro artista interior que es un niño.

Julia Cameron te da un mapa en su libro The Artist's Way. Un mapa que marca el camino para que recuperes tu capacidad creativa. Para que vuelvas a encontrar a tu artista interior, ese niño que tienes dentro, que era creativo y que quería jugar todo el rato. Jugar y descubrir. Con una curiosidad infinita.

El viaje es apasionante. Puede ser doloroso a veces, pero es un "dolor bueno", productivo. Es un dolor que te ayudará a desbloquearte. La primera punzada la experimentas cuando aprendes que, según Cameron, "has malgastado tu propia energía creativa en dedicarte desproporcionadamente a los sueños, esperanzas y planes de otros". Cuando te das cuenta, empiezas a alejarte de estos planteamientos. Entonces te preguntas qué quieres tú, qué te gusta hacer, a qué quieres dedicar tus esfuerzos. Entonces empiezas a "desenterrar tus sueños".

Dos herramientas

Para que hagas este camino hacia tu creatividad perdida, Julia Cameron te ofrece dos herramientas fundamentales: las paginas matinales (morning pages) y las citas de artista (artist's date).

Desde el principio del método, tendrás que escribir tres páginas diarias. Todos los días. Tres páginas. ¿Sobre qué? Da igual, no es relevante. La práctica consiste en sentarte y escribir tres páginas. No te levantas hasta que no las acabas. No tienen que estar bien escritas. Ni siquiera tienen que tener sentido. Si no se te ocurre nada, lo escribes. Si lo que tienes en la cabeza es la lista de la compra, lo escribes. Se trata de vaciar tu cerebro.

No hay una forma errónea de hacer las páginas matinales. Estas páginas matinales no están pensadas para ser arte. Ni siquiera para ser consideradas escritura. Enfatizo este punto para tranquilizar a los que no son escritores. La escritrua es solo una herramienta más. Estas páginas son solo para mover la mano por el papel y escribir cualquier cosa que nos venga a la cabeza. Incluiremos todo. Nada es insignificante, tonto, extraño o absurdo.

Esta es una de las claves de todo el proceso: no juzgas. Nuestra creatividad está bloqueada, en parte, porque tenemos esa voz crítica dentro que nos paraliza con miedos o con vergüenza. Las páginas matinales son tu pasaporte a un mundo en el que tu censor es silenciado. Lo apagas. Y cuando no tienes esa voz perenne diciéndote lo mal, lo rídiculo, lo absurdo y lo rápido que van a descubrir que no tienes ni puta idea, eres libre. Te quitas un peso de encima y empiezas a ser tú. Sacas lo que tienes dentro. Liberas tu creatividad. Con el paso del tiempo acabarás teniendo un diálogo contigo mismo. Un diálogo sincero. Te descubrirás teniendo ideas locas.

Es imposible escribir las páginas matinales durante un periodo largo de tiempo sin entrar en contacto con una fuerza interior inesperada. Las páginas matinales dibujan un mapa de nuestro interior. Sin ellas, nuestros sueños permanecen desconocidos.

La cita del artista es otro recurso que puede parecer absurdo en un primer momento. Cada semana guardas un hueco para hacer algo que te apetezca, tú y tu niño creativo interior, nadie más. Si vas con tu pareja, un amigo o tu perro ya no cuenta. Date un capricho, cómprate un disco o algo absurdo que te guste, tómate un café en un sitio nuevo. Se trata de mimar a ese niño, de pasar un rato a solas con él, de escucharlo.

Quieres que este niño, que ha sido ignorado y castigado durante años vuelva a confiar en ti. Llévalo a hacer algo que le guste. Escribe las páginas mañaneras. Mantén el proceso. Tu artista interior acabará por volver.

Cuanto más cuido a mi niño artista, más adulto puedo parecer. Mimar a mi artista significa que podré ser mejor en mi trabajo. Ignorar a mi artista significa una gran depresión

Vergüenza y creatividad

Cuando estés avanzando en la recuperación del niño creativo que llevas dentro te toparás con la vergüenza (esa persona que no quiere leer sus ideas en una sesión de brainstorming por ejemplo).

Aquellos de nosotros que estamos paralizados por el miedo antes de actuar solemos estar saboteados por un miedo más antiguo: la vergüenza. La vergüenza es una herramienta de control. Cuando haces que alguien se avergüence es tu intento de evitar que esa persona se comporte de manera que te avergüence a ti. Luego sigue: Cuando alguien no quiere ver algo, se enfadan con los que se lo enseñan. Matan al mensajero.

Las personas creativas tienen una mentalidad muy dirigida a la acción, a hacer cosas. Las personas que están bloqueadas hacen caso a ese crítico interior que tenemos dentro. Esa voz que intenta avergonzarnos antes siquiera de empezar. Ese crítico nos paraliza. Necesitamos apagar esa voz para actuar. Preferimos el camino más fácil, no hacer nada, conformarnos. Es más sencillo planificar un trabajo poco original por miedo a pasar vergüenza. Pero esto no nos lleva a la innovación.

Cuando Apple nos decía Think Different, Different implica que muchos te señalarán. Apple apelaba a la creatividad y nos animaba a sentirnos orgullosos de pensar diferente. Sin vergüenza.

En Creatividad SA, Ed Catmull explora la creatividad en la cultura de empresa. Si creas una cultura en la que las personas no se avergüenzan, la gente dudará menos a la hora de explorar nuevos ámbitos. Crea un espacio seguro, sin miedos, sin vergüenzas, sin juzgar las ideas demasiado pronto. Ayudarás a desbloquear a los demás.

Conclusión

The Artist's Way es uno de los libros más inspiradores y prácticos que podrás leer sobre creatividad. Estructurado en 12 semanas (12 lecciones, con sus tareas y ejercicios), cada ensayo te ayudará a abrir los ojos y cerrar heridas. El miedo, la vergüenza, la envidia, la ira… todas estas emociones son indicadoras de que estás bloqueado. Lo bueno es que son brújulas. Indican dónde puedes trabajar para ir liberando tu creatividad. Encontrarás muchas claves.

Antes de acabar, me gustaría aclarar una última cosa. Que no te despiste las menciones a lo espiritual o a dios. No tiene nada que ver con la religión ni con dios. Ni tendrás que meditar ni hacer yoga (si no quieres). La espiritualidad de este libro está en el camino interior que debes recorrer para desbloquear esa creatividad. Para devolvernos al niño artista que todos tenemos dentro.

Referencias

Cameron, Julia. The Artist’s Way. Penguin Random House, 2016. Esta es la edición que tengo. También está en español.

Kelley, Tom, y David Kelley. Creative Confidence: Unleashing the Creative Potential Within Us All. William Collins, 2013.

Catmull, Ed. Creatividad, S.A. Penguin Random House Grupo Editorial, 2014.

Photo by Lucie Hošová on Unsplash

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